La teoría de las branas predice que la tensión de las dimensiones ocultas afecta a los agujeros negros en cúmulos densos. Modelando el entorno como un cúmulo anisótropo de Einstein, los físicos descubrieron: la tensión finita debilita la gravedad e impide la formación del horizonte. El efecto es máximo para agujeros más ligeros que el Sol y concuerda con las observaciones de estrellas de neutrones. Curiosamente, la sombra del agujero negro crece, mientras que el radio del anillo de Einstein disminuye: juntos sirven como herramienta para medir la tensión de la brana.
Nuestro universo se comporta como una película elástica tensada: los cuerpos masivos la deforman, creando la curvatura del espacio-tiempo, es decir, la gravedad. En la teoría del mundo brana se añade una dimensión oculta, y esta película se convierte en solo una superficie en un espacio multidimensional. La tensión de la brana determina cuánto se deforma la película: cuanto más débil es la tensión, más débil es la gravedad.
Los científicos estudiaron cómo afecta esto a los agujeros negros de tipo Schwarzschild, rodeados por una densa nube de partículas. Para los agujeros ligeros (con menos masa que una estrella), la gravedad debilitada puede impedir la formación del horizonte, la frontera de la que nada escapa. Los límites en la tensión de la brana se obtienen de las observaciones de estrellas de neutrones.
Un efecto inesperado: la sombra del agujero negro crece, mientras que el anillo de Einstein, el borde luminoso alrededor, se contrae. Medir estos dos parámetros podría revelar la presencia de dimensiones adicionales.
🎯 Si la tensión de la brana desapareciera, nuestro universo se volvería completamente plano y sin gravedad.
🎬 En la película «Interstellar», seres superdesarrollados viven en cinco dimensiones, lo que se asemeja a la idea de brana de las teorías científicas.