Una bola pesada yace sobre una cama elástica, y la tela se hunde bajo ella. Cualquier pelota que ruede cerca inevitablemente rueda hacia el centro. Así funciona aproximadamente la gravedad a escala de todo el universo. Pero, ¿y si la tela estuviera curvada hacia arriba, como una cúpula? Entonces la pelota tendería a rodar hacia afuera. Esta simple diferencia entre concavidad y convexidad resultó ser la clave para la cuestión de si el universo puede existir eternamente sin tener un momento de nacimiento.
Los autores del nuevo trabajo analizaron las ecuaciones de la expansión del universo y comprobaron qué ocurre con la energía de la luz que atraviesa el cosmos de un extremo a otro. En un mundo plano o abierto, semejante a una llanura infinita o a una silla de montar, la energía total de un rayo así siempre se vuelve negativa. Es como si la cama elástica atrajera todo hacia sí eternamente. Para compensar este efecto, habría que añadir materia con energía negativa, que no existe en la naturaleza. Por eso, un universo plano eterno es imposible: o colapsa, o nace de un punto superdenso.
Los investigadores construyeron ejemplos concretos de tales mundos cerrados eternos, llenos de un campo escalar ordinario (esta es la forma más simple de materia, que llena el espacio de manera uniforme). Resultó que la curvatura positiva actúa como un resorte, impidiendo que el universo se contraiga hasta un punto o se disperse en el vacío. Además, si uno intentara describir por error un universo así como plano, podría pensar que contiene una misteriosa energía oscura con propiedades extrañas. Pero este efecto es diminuto: solo alrededor del uno por ciento con las restricciones actuales sobre la curvatura.
Así, la geometría dicta el destino. Si nuestro mundo es realmente plano o abierto, tuvo un comienzo. Si es cerrado, entonces pudo prescindir de principio y fin. Y entonces continúa su danza eterna, sostenido por su propia curvatura, como esa pelota sobre la tela elástica.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2605.18965
We study the relation between geodesic completeness, the averaged null energy condition (ANEC), and spatial curvature in Friedmann--Robertson--Walker (FRW) cosmology within classical general relativity. Using the affinely parameterized ANEC along radial null geodesics, we prove that non-static flat or open FRW spacetimes in the regular classes considered here cannot be both null geodesically complete and ANEC-satisfying. Bounded oscillatory or cyclic flat/open models do not circumvent the obstruction: the negative affine-ANEC bulk term accumulates over infinitely many cycles, giving \(I_{\rm ANEC}=-\infty\) for non-static periodic cases. Equivalently, within these classes, non-static ANEC-satisfying flat or open models are null incomplete. The sign obstruction is absent in closed \((k=+1)\) FRW geometry, where the positive curvature term enters the affine ANEC identity with the opposite sign and can support nonsingular, geodesically complete cosmologies with ordinary NEC-respecting matter. We give explicit closed-FRW scalar-field constructions, including a fully analytic quadratic reconstruction and a cubic-root reconstruction in closed quadrature, and contrast them with their flat realizations, which require NEC-violating support. Furthermore, we quantify how positive curvature can bias flat-model reconstructions toward an effective phantom equation of state, finding only a percent-level effect under current curvature bounds. The result is a curvature classification of ANEC-compatible eternal FRW cosmology: flat and open branches are obstructed, while the closed branch admits explicit complete realizations, with global de Sitter appearing as the vacuum limiting representative.
Si nuestro universo fuera cerrado y del tamaño de un balón de fútbol, un rayo de luz emitido en una dirección regresaría a ti por detrás, tras haber recorrido todo el cosmos.
En la novela «Los mundos del Imperio» de Keith Laumer, los héroes viajan entre universos paralelos, algunos de los cuales están cerrados en un anillo: allí se puede ir hacia adelante y llegar al pasado.