Una condición clásica en la relatividad general que requiere que la densidad de energía sea no negativa a lo largo de geodésicas nulas.La condición de energía nula es un supuesto fundamental en la relatividad general clásica. Establece que la densidad de energía medida por cualquier observador que se mueve a la velocidad de la luz a lo largo de una geodésica nula debe ser no negativa. En términos prácticos, prohíbe densidades de energía negativas a lo largo de trayectorias lumínicas, lo que tiene implicaciones profundas para los tipos de espaciotiempos físicamente permitidos. Esta condición es una de varias condiciones de energía utilizadas para restringir el comportamiento de la materia y la geometría en las ecuaciones de Einstein.
Las condiciones de energía fueron formalizadas en las décadas de 1960 y 1970 por físicos como Stephen Hawking, Roger Penrose y Robert Geroch, basándose en trabajos anteriores de Richard Arnowitt, Stanley Deser y Charles Misner. La condición de energía nula surgió específicamente como un requisito mínimo para demostrar teoremas clave sobre singularidades y agujeros negros.
En la relatividad general, el tensor de energía-impulso describe la distribución de materia y energía. La condición de energía nula exige que para cualquier vector nulo (que representa una dirección lumínica), la contracción del tensor de energía-impulso con ese vector dos veces sea no negativa. Esta simple desigualdad previene fenómenos exóticos como agujeros de gusano atravesables, curvas temporales cerradas y ciertos tipos de motores de curvatura, que requerirían densidades de energía negativas. También juega un papel en los teoremas de singularidad y en el comportamiento de los horizontes de agujeros negros.
La condición de energía nula se utiliza en cosmología y astrofísica teóricas para evaluar la viabilidad de modelos que involucran energía oscura, inflación cósmica y materia exótica. También restringe propuestas de viajes más rápidos que la luz y máquinas del tiempo.
La condición de energía nula puede ser violada por efectos cuánticos, como el efecto Casimir, lo que ha llevado al desarrollo de 'desigualdades cuánticas de energía' que limitan la magnitud y duración de tales violaciones.














