Una nubecilla de átomos ultrafríos, atrapada en una cavidad de espejos, comenzó a pulsar por sí sola, como un péndulo eterno. Eso es un cristal de tiempo: una nueva forma de materia que hace «tic-tac» sin parar. Estos sistemas podrían ser la base de relojes que nunca necesitarían cuerda.
🎯 Los teóricos describieron los cristales de tiempo en 2012, pero la comunidad científica inicialmente rechazó la idea porque pensaban que contradecía las leyes de la termodinámica.
🎬 La idea de estructuras que viven en ciclos temporales hace eco a la trama de la película «El día de la marmota», solo que aquí lo que se repite no es un día, sino un estado cuántico.