Al salar demasiado la sopa de litio, el Universo invocó de inmediato a unos minúsculos cocineros: los agujeros negros primordiales. Sus pinzas de neutrones convirtieron cuidadosamente el exceso de litio-7 en helio, uniendo la teoría con las observaciones y dejando una cicatriz en la luz primordial. No hay errores, solo un fino ajuste.
🎯 Si los agujeros negros primordiales fueran el principal componente de la materia oscura, cada segundo se evaporarían varios objetos así en el volumen de la Vía Láctea, creando diminutos «fuegos artificiales» de neutrones y rayos gamma.