Urano y Neptuno se interpretan habitualmente como 'gigantes de hielo' con un alto contenido de sustancias volátiles, lo que subyace en la mayoría de los modelos de estructura interna. En este trabajo se demuestra que sus radios observados, densidades medias, armónicos gravitacionales, momentos de inercia normalizados, luminosidades intrínsecas y características clave de la composición atmosférica son consistentes con modelos que incluyen océanos magmáticos supercríticos ricos en hidrógeno, cubiertos por envolturas de hidrógeno y helio. Los resultados, obtenidos usando solo tres parámetros de ajuste para cada planeta, ofrecen una explicación parsimoniosa de la estructura, el estado térmico y la química atmosférica de Urano y Neptuno. Se descubre que los gigantes de hielo del sistema solar se describen mejor como gigantes de océano magmático, cuyo origen es paralelo al de los planetas enanos gaseosos del tipo subneptuno. El continuo entre los enanos gaseosos permite usar a Urano y Neptuno como objetos de prueba accesibles, basados en datos, para modelos estructurales y propiedades de materiales aplicados al estudio de los subneptunos.
Antes se consideraba a Urano y Neptuno como gigantes de hielo debido a las supuestas capas de agua, metano y amoniaco congelados. Nuevos cálculos pintan un panorama diferente: en sus profundidades se esconde un océano de magma caliente que, bajo una presión enorme, ha absorbido una cantidad colosal de hidrógeno. Este océano se parece a un refresco sobrecalentado: solo que en lugar de jarabe es roca fundida, y en lugar de dióxido de carbono es hidrógeno ligero, lo que hace que toda la mezcla sea menos densa.
Este modelo explica fácilmente el tamaño, el peso, el calor e incluso la composición de la atmósfera, donde flotan nubes de hidrógeno y helio. Ahora se entiende que estos planetas son los parientes más cercanos de los numerosos mundos descubiertos alrededor de otras estrellas. Y el dato más sorprendente: dentro de este océano magmático, el hidrógeno está comprimido de manera tan monstruosa que se convierte en un líquido metálico, un excelente conductor de electricidad. Es precisamente esto lo que probablemente genera los extraños campos magnéticos de Urano y Neptuno, diferentes a los de la Tierra.
🎯 Dentro de Urano y Neptuno, el hidrógeno está comprimido hasta convertirse en un líquido metálico, lo que explica sus extraños campos magnéticos.