Urano y Neptuno se suelen llamar 'gigantes de hielo', pero una nueva investigación muestra que sus entrañas se parecen más a océanos gigantes de magma sobrecalentado, saturado de hidrógeno, bajo una densa envoltura gaseosa. Este sencillo modelo explica todas las principales características observables de los planetas. Imagínate un planeta océano, pero en lugar de agua, lava incandescente: ¿qué cambia esto en nuestra comprensión?
Antes se consideraba a Urano y Neptuno como gigantes de hielo debido a las supuestas capas de agua, metano y amoniaco congelados. Nuevos cálculos pintan un panorama diferente: en sus profundidades se esconde un océano de magma caliente que, bajo una presión enorme, ha absorbido una cantidad colosal de hidrógeno. Este océano se parece a un refresco sobrecalentado: solo que en lugar de jarabe es roca fundida, y en lugar de dióxido de carbono es hidrógeno ligero, lo que hace que toda la mezcla sea menos densa.
Este modelo explica fácilmente el tamaño, el peso, el calor e incluso la composición de la atmósfera, donde flotan nubes de hidrógeno y helio. Ahora se entiende que estos planetas son los parientes más cercanos de los numerosos mundos descubiertos alrededor de otras estrellas. Y el dato más sorprendente: dentro de este océano magmático, el hidrógeno está comprimido de manera tan monstruosa que se convierte en un líquido metálico, un excelente conductor de electricidad. Es precisamente esto lo que probablemente genera los extraños campos magnéticos de Urano y Neptuno, diferentes a los de la Tierra.
🎯 Dentro de Urano y Neptuno, el hidrógeno está comprimido hasta convertirse en un líquido metálico, lo que explica sus extraños campos magnéticos.