En algún lugar del cosmos, un faro de radio destella por una fracción de segundo y se apaga. Estas señales se denominan estallidos rápidos de radio. Provienen de otras galaxias y duran desde microsegundos hasta milisegundos. En ese instante, el estallido libera tanta energía como las explosiones más potentes en estrellas de neutrones de nuestra Vía Láctea. Pero qué sirve exactamente de faro sigue siendo un enigma.
El principal sospechoso es el magnetar (una estrella de neutrones con un campo magnético colosal). Sin embargo, las pistas apuntan también a otros: un par de estrellas de neutrones que interactúan magnéticamente, o un agujero negro que atrae materia. La diversidad de estallidos y de sus lugares de origen sugiere que podría haber varios mecanismos, como si diferentes orquestas interpretaran la misma melodía, cada una a su manera.
El nuevo instrumento, el radiotelescopio SKA (Square Kilometre Array), promete convertirse en el detector ideal para estas señales. Sus antenas se desplegarán en el hemisferio sur, cubriendo la misma región del cielo que el observatorio Vera Rubin. El SKA será más sensible que los telescopios de rastreo actuales, podrá buscar estallidos de hasta decenas de microsegundos de duración y abarcará frecuencias desde 50 megahercios hasta 15 gigahercios, como si escucháramos el cosmos en todas las ondas de radio a la vez.
Al desvelar la naturaleza de los estallidos rápidos de radio, no solo entenderemos cómo funcionan estos faros cósmicos, sino que también podremos usarlos para medir distancias en el universo. Los estallidos se convertirán en una regla calibrada por la propia física de los objetos extremos. Entonces, el misterioso destello que dura menos que un latido nos contará cómo se expande el cosmos.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2606.27546
Fast radio bursts (FRBs) provide a glimpse of high-energy astrophysical phenomena in other galaxies. They point the way to extreme conditions that are currently undetectable by any other known means. These coherent radio flashes have timescales of microseconds to milliseconds, and inferred energies that are comparable to those of the most extreme bursts seen from Galactic neutron stars. However, the nature of FRB sources remains an open question in astrophysics. Magnetically powered neutron stars known as `magnetars' are a leading candidate for explaining the FRB phenomenon, but other plausible progenitors include magnetically interacting neutron-star binaries or accreting black holes. The diversity of FRB burst types and their galactic environments hint that multiple mechanisms and progenitor types may be responsible. Here we discuss the ways in which the SKA can uncover the nature of FRBs. In particular, we focus on the key advantages of the SKA: its Southern Hemisphere location and hence overlapping sky coverage with the Vera C. Rubin Observatory, its high sensitivity compared to existing wide-field FRB surveys, its fast search timescales down to tens of $$\mu$$s, and its broad spectral coverage with bands from 50 MHz to 15 GHz. With these capabilities, the SKA will excel in detecting FRB sources across new frequency ranges and timescales. This will aid in a better understanding of the fundamental astrophysics behind FRBs, which will in turn also contribute to their use as cosmological probes, as explored in companion chapters.
Si pudieras oír las ondas de radio, un estallido rápido de radio sonaría como un clic único, tan corto que el oído humano no distinguiría ningún tono.