Un observatorio espacial que detecta rayos gamma para estudiar fenómenos cósmicos de alta energía.El Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi es un observatorio espacial diseñado para detectar rayos gamma, la forma más energética de luz, provenientes de fuentes cósmicas. Estudia fenómenos como estallidos de rayos gamma, núcleos galácticos activos, púlsares y posibles señales de materia oscura. Al observar el cielo en rayos gamma, Fermi ayuda a los científicos a comprender los entornos más extremos del universo, donde las partículas se aceleran a velocidades cercanas a la de la luz.
Fermi fue lanzado el 11 de junio de 2008 por la NASA, con colaboración internacional del Departamento de Energía de EE. UU. y agencias de Francia, Alemania, Italia, Japón y Suecia. Recibió su nombre en honor al físico Enrico Fermi, pionero en la física de altas energías.
Fermi lleva dos instrumentos principales: el Telescopio de Gran Área (LAT) y el Monitor de Estallidos de Rayos Gamma (GBM). El LAT utiliza un rastreador de tiras de silicio para convertir los rayos gamma en pares de electrón-positrón y medir sus direcciones, mientras que un calorímetro absorbe las partículas para determinar sus energías. El GBM detecta eventos transitorios de rayos gamma en un amplio campo de visión, alertando al LAT para que realice un seguimiento de los estallidos. Juntos, cubren un amplio rango de energía, desde aproximadamente 8 keV hasta más de 300 GeV.
Los datos de Fermi se utilizan para mapear el cielo en rayos gamma, monitorear explosiones cósmicas y buscar firmas de aniquilación de materia oscura, así como para estudiar los mecanismos de aceleración de partículas en remanentes de supernova y nebulosas de viento de púlsar.
Fermi ha detectado estallidos de rayos gamma en más de 5,000 eventos, y en 2018 observó el rayo gamma de mayor energía jamás registrado proveniente de una fuente cósmica: un fotón con una energía de aproximadamente 1.5 mil millones de electronvoltios, procedente de la Nebulosa del Cangrejo.
















