Una ráfaga repentina de radiación de la superficie del Sol, típicamente más caliente que eventos similares en estrellas más frías.Una llamarada solar es una ráfaga repentina e intensa de radiación procedente de la superficie del Sol, generalmente asociada con la actividad magnética en las regiones de manchas solares. Mientras que la definición básica señala que las llamaradas solares suelen ser más calientes que las de estrellas más frías, el contexto de la investigación revela un panorama más matizado: las llamaradas en diferentes estrellas, como la enana ultrafría TRAPPIST-1, pueden ser 'frías' en comparación, desafiando suposiciones simples sobre las temperaturas de las llamaradas estelares. El fenómeno implica la liberación rápida de energía magnética, acelerando partículas y emitiendo luz en todo el espectro electromagnético, desde ondas de radio hasta rayos X y rayos gamma.
Las llamaradas solares fueron observadas por primera vez de manera independiente por Richard Carrington y Richard Hodgson en 1859, quienes vieron una llamarada de luz blanca durante una tormenta geomagnética. El término 'llamarada solar' se acuñó más tarde, y el estudio sistemático comenzó en el siglo XX con la llegada de la espectroscopía y los observatorios espaciales.
El mecanismo comienza con el retorcimiento y enredo de las líneas de campo magnético en la corona solar debido a la rotación diferencial y la convección. Cuando estas líneas de campo se reconectan, liberan energía magnética almacenada, calentando el plasma a millones de grados y acelerando electrones y protones. Estas partículas aceleradas viajan entonces a lo largo de bucles magnéticos, produciendo radiación mediante procesos como la emisión de sincrotrón y la radiación de frenado. Los títulos sugieren que la liberación de energía puede implicar múltiples etapas de aceleración, como se ve en 'Солнечная вспышка с двумя ускорителями', y que la geometría de los bucles magnéticos influye en la duración de la llamarada, con bucles más largos dando lugar a llamaradas más lentas.
Comprender las llamaradas solares es crucial para el pronóstico del clima espacial, ya que pueden interrumpir las comunicaciones por satélite, la navegación GPS y las redes eléctricas en la Tierra. Las observaciones de radio, como las de MeerKAT, ayudan a monitorear y predecir estos eventos.
Algunas llamaradas solares emiten luz en líneas espectrales que 'no deberían' estar ahí, como ciertas líneas de helio, que aparecen solo bajo condiciones extremas y que alguna vez se pensó que eran imposibles de observar en llamaradas solares.

















