A mediados del siglo pasado, los físicos notaron una rareza: los niveles de energía de los núcleos atómicos complejos se comportaban como bolas de lotería, completamente impredecibles. Desde entonces, la búsqueda de ese caos oculto en el micromundo no ha cesado. Hasta hace poco se creía que el caos solo se manifestaba en sistemas que se empujan continuamente, como una batidora. Pero ahora los científicos han logrado demostrar su existencia en un sistema cuántico completamente inmóvil: usaron un truco propuesto por Feynman y Kitaev: un mecanismo de relojería cuántica. Es como si cosiera un metrónomo interno en una estructura estática: el sistema en sí no cambia, pero su patrón energético lleva la huella del caos. Ese mismo patrón, parecido al eco de una explosión lejana, se conoce desde hace tiempo en la física de los agujeros negros, lo que apunta a una profunda conexión entre la gravedad y los cuantos. Este descubrimiento ayuda a entender por qué el calor se propaga tan rápido incluso en aislantes, y por qué los espectros de átomos complejos permanecen estables a pesar del desorden interno.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2606.30635
Quantum chaos is commonly associated with the emergence of random-matrix statistics in the spectra of quantum systems. A useful diagnostic is provided by the spectral form factor (SFF), which for random matrix ensembles displays a universal linear-growth regime (`ramp'). In the last decade, a landmark result by Bertini, Kos and Prosen (BKP) identified for the first time a class of geometrically local quantum dynamics of finite-dimensional particles where the SFF provably exhibits a random-matrix ramp: periodically driven (Floquet) qudit chains whose evolution is described by `dual-unitary' circuits. Here, building on the BKP result and on a recently proposed variant of the Feynman-Kitaev clock construction, we obtain a spectral ramp in a class of static, geometrically local Hamiltonians. Our strategy is to embed the Floquet quasienergy spectrum of a dual-unitary circuit into the energy spectrum of a static local Hamiltonian, and to prove that the latter's connected SFF inherits the BKP ramp within a symmetry sector. This is to our knowledge the first proof of a spectral ramp in a time-independent, geometrically local many-body system with finite local Hilbert space dimension.
Los niveles de energía de los núcleos atómicos se comportan como números ganadores de lotería: de forma totalmente aleatoria. Esto abrió los ojos de los físicos al caos cuántico.