El agua caliente después de la ducha, el aire cálido de la ventilación, las paredes calientes del motor: todo esto es calor por debajo de 100 °C. Normalmente se disipa sin hacer ningún trabajo útil. Ahora se puede capturar y convertir en electricidad.
Dentro del nuevo dispositivo hay un alambre de aleación de níquel y titanio. Este material recuerda su forma: al calentarse se contrae, al enfriarse vuelve a su estado original. Si se tensa el alambre como una cuerda y luego se calienta y se enfría, se contrae y se relaja como un músculo. Ese movimiento es lo que genera electricidad.
Antes, estos dispositivos gastaban mucha energía en tensar el alambre antes de cada ciclo. Los autores han ideado un sistema en el que un alambre ayuda a tensar otro, como dos escaladores que se turnan para izarse mutuamente en la roca. Además, el flujo de agua que baña el alambre de forma transversal permite cambiar la temperatura rápidamente, independientemente de la longitud del alambre.
El resultado es que el dispositivo produce 366 milivatios por centímetro cúbico de material activo. Esto es 1,7 veces más que el mejor dispositivo termoelástico anterior, y supera a todos los generadores termomagnéticos y piroeléctricos conocidos. En términos de potencia por euro invertido, incluso supera a los generadores termoeléctricos en este rango de temperaturas.
Así, el calor que estamos acostumbrados a desechar se convierte en una fuente de electricidad. Basta con tensar el alambre inteligente y dejar que trabaje como un músculo.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2608.12092v1
Low-grade waste heat below 100 degC is one of the largest untapped opportunities in solid-state energy conversion. Three ferroic routes are candidates for recovering this resource: thermomagnetic, pyroelectric, and thermoelastic harvesters. The last has remained the most unexplored, despite decades of progress on the underlying NiTi shape-memory alloy wires. Three system-design changes close this gap: a protagonist-antagonist architecture that recovers the energy for prestraining, a continuously tunable prestrain mechanism that sets the force-strain balance, and transversal water flow that decouples cycle frequency from wire length. The resulting harvester delivers a directly measured power density of 366 mW/cm^3 with respect to the active material, about 1.7 times the next-best thermoelastic device, ahead of every reported thermomagnetic and pyroelectric generator, and outperforming the best thermoelectric generators in this temperature range also with respect to power per material cost. The system maps the parameter space directly through force and displacement measurements, without using material-property estimates, giving a quantitative picture of how the alloy responds while the device is doing work.
La aleación de níquel y titanio (nitinol) fue descubierta en 1959 y desde entonces se utiliza en odontología, gafas e incluso en rovers marcianos, en cualquier lugar donde se necesite una pieza que cambie de forma con la temperatura.