
Un elemento químico con el punto de fusión más alto de todos los metales, utilizado en aleaciones de alta temperatura.El tungsteno es un elemento químico (símbolo W, número atómico 74) famoso por tener el punto de fusión más alto de todos los metales—3.422 °C—y el segundo más alto de todos los elementos, solo superado por el carbono. Su extrema estabilidad térmica y química, junto con su alta densidad y conductividad eléctrica, lo hacen indispensable en aplicaciones donde otros materiales fallarían. El elemento también es notable por su papel en la historia de la iluminación incandescente y su uso continuo en aleaciones de alta temperatura y electrónica.
El tungsteno fue aislado por primera vez en 1783 por los hermanos españoles Juan José y Fausto Elhuyar, quienes redujeron ácido túngstico con carbón vegetal. El nombre proviene de las palabras suecas 'tung sten' (piedra pesada), en referencia al mineral scheelita. Su uso en filamentos de bombillas comenzó a principios del siglo XX, reemplazando al carbono y al osmio.
Las propiedades extraordinarias del tungsteno surgen de su estructura electrónica y de su fuerte enlace metálico. Sus átomos se empaquetan en una red cúbica centrada en el cuerpo, y el enlace involucra a sus cinco electrones de valencia, creando un cristal excepcionalmente rígido y estable. Esto explica su alto punto de fusión, su baja presión de vapor y su resistencia a la fluencia a temperaturas elevadas. Su alta densidad (19,3 g/cm³) es consecuencia del pesado núcleo del tungsteno y del apretado empaquetamiento atómico.
El tungsteno se utiliza en filamentos de lámparas incandescentes y halógenas, en aceros rápidos y superaleaciones para álabes de turbinas, en contactos eléctricos y blancos de rayos X, y como disipador de calor en dispositivos semiconductores.
El punto de fusión del tungsteno es tan alto que alguna vez se usó para fabricar el filamento de las primeras bombillas incandescentes prácticas, y aún ostenta el récord del punto de fusión más alto de todos los metales.












