Imagina dos equipos de albañiles que colocan los ladrillos de manera diferente: uno hace un aparejo triangular, el otro, franjas largas. En un gas cuántico de átomos de disprosio, enfriado a 62 nanokelvins, los físicos han visto por primera vez cómo compiten estos dos patrones. Los átomos de disprosio son de los más magnéticos de la tabla periódica, por lo que se sienten entre sí a distancia, como pequeños imanes. Esa acción a distancia es lo que los lleva a organizarse en estructuras ordenadas.
Los científicos variaron dos parámetros: la fuerza de interacción entre los átomos, controlando el campo magnético, y la inclinación de los momentos magnéticos, girándolos de 0 a 70 grados. Con ángulos de inclinación pequeños, las gotas se agrupaban en una red triangular, como burbujas en la superficie del agua. Cuando los dipolos se inclinaban más, las gotas se estiraban formando franjas que corrían a lo largo de la dirección de inclinación. La transición entre patrones no fue abrupta: en la región intermedia, el parámetro de orden, que indica qué patrón domina, fluctuaba fuertemente. La estadística de esas fluctuaciones era inusual: apuntaba a un comportamiento crítico, similar al de las transiciones de fase, como cuando el agua se convierte en vapor.
Ambos patrones existían tanto en el régimen supersólido, donde los átomos se mueven de manera coherente, como en el aislante, donde esa coherencia se pierde. Para comprobarlo, liberaron el gas de la trampa y observaron las franjas de interferencia, que se reproducían de un experimento a otro, como huellas dactilares. Antes, la teoría predecía muchos patrones diferentes, pero el experimento iba por detrás. Ahora, los dos principales competidores se han encontrado en una misma trampa, lo que abre el camino para estudiar cómo se entrelaza la superfluidez con la reorganización del orden cristalino. El siguiente paso es escuchar cómo vibran estas estructuras: los sólidos supersólidos triangulares y los de franjas deberían sonar de manera diferente.
Los átomos de disprosio son de los más magnéticos de la tabla periódica: su momento magnético es 10 veces mayor que el de los átomos alcalinos, por lo que la interacción dipolo-dipolo juega un papel dominante. La trampa con forma de tabla de surf es un potencial armónico achatado con frecuencias de 39 Hz en el plano y 97 Hz en la vertical.
La competencia entre el orden triangular y el de franjas recuerda la lucha de estructuras cristalinas en mundos fantásticos con física inusual, pero no hay una referencia directa a una obra conocida.