
Un material cristalino que tiene solo uno o unos pocos átomos de espesor.Un cristal bidimensional es un material en el que los átomos están dispuestos en una red regular y repetitiva en solo dos dimensiones, formando una lámina de solo uno o unos pocos átomos de espesor. Estos materiales, como el grafeno (una capa única de átomos de carbono) y los dicalcogenuros de metales de transición, presentan propiedades sorprendentemente diferentes a las de sus contrapartes tridimensionales. Debido a su dimensionalidad reducida, los electrones están confinados a moverse en un plano, lo que da lugar a propiedades electrónicas, ópticas y mecánicas únicas. El estudio de los cristales bidimensionales ha abierto un nuevo campo en la física de la materia condensada, revelando fenómenos como los fermiones de Dirac sin masa en el grafeno y los excitones fuertemente ligados en monocapas semiconductoras.
El campo de los cristales bidimensionales comenzó con el aislamiento del grafeno en 2004 por André Geim y Konstantín Novosiólov, quienes utilizaron un método sencillo de pelar capas de grafito con cinta adhesiva. Este trabajo pionero les valió el Premio Nobel de Física en 2010.
En un cristal bidimensional, el potencial periódico de la red confina a los electrones a moverse solo dentro del plano. Este confinamiento altera la estructura de bandas electrónicas, a menudo dando lugar a una banda prohibida directa en materiales que son indirectos en su forma masiva, lo que los convierte en emisores de luz eficientes. El apantallamiento reducido en dos dimensiones también implica que las interacciones electrón-electrón son mucho más fuertes, lo que lleva a la formación de pares electrón-hueco estrechamente ligados (excitones) que son estables incluso a temperatura ambiente. La propia red también puede soportar modos vibracionales únicos, y la flexibilidad mecánica de estas láminas permite deformarlas para ajustar sus propiedades electrónicas.
Los cristales bidimensionales se utilizan en una amplia gama de aplicaciones, incluidos transistores de alta velocidad, pantallas flexibles, fotodetectores y sensores. También se están explorando para su uso en computación cuántica, almacenamiento de energía y como membranas para filtración.
El grafeno, el cristal bidimensional más famoso, es unas 200 veces más resistente que el acero, pero es tan delgado que un solo gramo podría cubrir un campo de fútbol entero.










