¿Es usted uno de los autores de este trabajo? Escríbanos desde su correo institucional o profesional indicando el arXiv ID de este artículo: le verificaremos y le daremos acceso de edición a esta página.
¿Es usted autor de este trabajo y prefiere que nuestro análisis no esté publicado? Escríbanos desde su correo institucional; tras confirmarlo, retiraremos la página.
Los científicos han encontrado el límite de energía de las partículas que acelera el agujero negro en el centro de la Vía Láctea.
El centro de nuestra Galaxia es un lugar muy concurrido. Allí hay un agujero negro supermasivo, a su alrededor giran nubes de gas, y todo esto brilla en rayos gamma, la forma más energética de luz. Los telescopios en el desierto de Namibia recogieron esta luz durante 16 años y acumularon 365 horas de observaciones. Resultó que el brillo no es uniforme, sino que tiene una ruptura: a una energía determinada se debilita bruscamente.
Los rayos gamma nacen cuando los rayos cósmicos, que son partículas cargadas rápidas, chocan contra el gas. A través del brillo gamma se puede deducir hasta qué energías se han acelerado estas partículas.
Los científicos construyeron un modelo tridimensional: dónde está el gas, dónde están las partículas, cómo colisionan. Descubrieron que las partículas en el centro de la Galaxia no se aceleran infinitamente. Su energía está limitada: aproximadamente 15–50 TeV. Es como si el corazón de la Galaxia solo pudiera latir con cierta fuerza, no más. La fuente de aceleración se encuentra muy cerca del agujero negro, a menos de 20 pársecs. Esto es menos que la distancia del Sol a la estrella más cercana.
Antes, las interferencias de otras fuentes impedían ver el límite de energía. Ahora que se ha encontrado, se puede entender con mayor precisión cómo el agujero negro acelera las partículas. Y por qué su "corazón" late precisamente así y no de otra manera.
La zona molecular central contiene alrededor del 10% de todo el gas molecular de la Galaxia, ocupando solo el 1% de su volumen: es el depósito de gas más denso de la Vía Láctea.