Una estrella es como una lámpara sobre un planeta. Si la lámpara es demasiado brillante en rayos X, la atmósfera del planeta se calienta y se escapa. Los astrónomos han elaborado un pasaporte para doce estrellas cercanas: cuánto emite cada una en rayos X y ultravioleta. Antes solo se tenían datos de enanas rojas, pero ahora se tienen de estrellas de diversos tipos.
¿Por qué es importante? Los rayos X y el ultravioleta calientan las capas superiores de la atmósfera. En mil millones de años, una radiación intensa puede arrastrar un océano entero. Por ejemplo, la estrella Lalande 21185 se volvió 27 veces más brillante en rayos X en tres años. Esa variabilidad es común en las enanas rojas y dificulta saber si sus planetas son aptos para la vida.
Ahora los científicos tienen pasaportes para las primeras doce estrellas. Estos pasaportes ayudarán a los futuros telescopios: conociendo la radiación de la estrella, se puede calcular cuánto tiempo se necesita observar para ver un planeta a su lado.
La estrella Lalande 21185 cambió su flujo de rayos X en 27 veces en tres años, como si el Sol se volviera de repente decenas de veces más brillante en rayos X sin razón aparente. Esa variabilidad es típica de las enanas rojas y complica enormemente la evaluación de la idoneidad de sus planetas para la vida.