La estrella alrededor de la cual orbita un planeta o sistema planetario.Una estrella anfitriona es la estrella alrededor de la cual orbita un planeta o un sistema planetario. Es el ancla gravitacional del sistema, proporcionando la principal fuente de luz y calor que determina el clima y la habitabilidad de cualquier planeta en órbita. Las propiedades de la estrella anfitriona —su masa, luminosidad, edad y composición química— influyen profundamente en la formación, evolución y potencial de vida en sus planetas.
El concepto de estrella anfitriona es tan antiguo como el modelo heliocéntrico, pero la comprensión moderna de su papel en los sistemas planetarios se desarrolló con el descubrimiento de los primeros exoplanetas en la década de 1990.
Los planetas se forman a partir del disco protoplanetario de gas y polvo que rodea a una estrella joven. La gravedad de la estrella domina la dinámica orbital del sistema, mientras que su radiación impulsa el entorno térmico. La vida útil y la estabilidad de la estrella establecen la escala de tiempo para la evolución planetaria; por ejemplo, las estrellas más masivas se consumen rápidamente, dejando poco tiempo para que se desarrolle vida compleja. La composición química de la estrella, particularmente su metalicidad, afecta la composición de los planetas que se forman a su alrededor.
En la investigación de exoplanetas, caracterizar la estrella anfitriona es esencial para determinar las propiedades del planeta, como el radio y la habitabilidad, y para interpretar los datos de tránsito y de velocidad radial.
Algunas estrellas anfitrionas están tan cerca de sus planetas que provocan deformaciones de marea, lo que conduce a actividad volcánica en el planeta, como se observa con la luna Ío de Júpiter y su planeta anfitrión.















