La distribución de la radiación electromagnética emitida por un objeto en función de la longitud de onda o la frecuencia.La distribución espectral de energía (SED) describe cómo la energía emitida por un objeto se reparte entre las diferentes longitudes de onda de la radiación electromagnética. Es una herramienta fundamental en astrofísica, ya que la forma de la SED de un objeto revela su temperatura, composición y procesos físicos. Por ejemplo, una estrella caliente emite la mayor parte de su energía en luz ultravioleta, mientras que una nube fría de polvo emite en infrarrojo. Al medir la SED, los científicos pueden identificar qué es un objeto y qué está haciendo.
El concepto surgió a finales del siglo XIX y principios del XX con el estudio de la radiación de cuerpo negro, lo que llevó a la ley de Planck en 1900. Los astrónomos comenzaron a aplicar las SED a estrellas y galaxias a mediados del siglo XX, a medida que los detectores mejoraban en diferentes bandas de longitud de onda.
La SED es típicamente una gráfica del flujo de energía frente a la longitud de onda o la frecuencia. Para un cuerpo negro, la SED sigue una curva suave descrita por la ley de Planck, con la longitud de onda del pico inversamente proporcional a la temperatura (ley de Wien). Los objetos reales se desvían de este ideal debido a líneas de emisión, características de absorción y procesos no térmicos, que proporcionan información adicional sobre la composición y el entorno del objeto.
Las SED se utilizan para clasificar estrellas, galaxias y cuásares, y para estimar las propiedades del polvo en el espacio interestelar. En la teledetección, las SED ayudan a identificar materiales en las superficies planetarias.
La SED del Sol alcanza su pico en la parte visible del espectro, por lo que los ojos humanos evolucionaron para ser más sensibles a ese rango de longitudes de onda.



