Durante mucho tiempo fue un misterio por qué los objetos grandes no muestran rarezas cuánticas como la superposición del gato de Schrödinger. Todo se debe al ruido interno: innumerables detalles microscópicos, actuando como interferencias, hacen que la superposición colapse rápidamente. Así, de la p
arXiv:2605.16148 · 2026-05-15