Cerca del Sol rugen ondas batidoras levógiras, haciendo más intenso el flujo de energía. Las ondas dextrógiras son más suaves cerca, pero se refuerzan lejos gracias a chorros calientes de protones. Este descubrimiento ayuda a predecir el clima espacial y a entender por qué la corona está cientos de
arXiv:2512.11182 · 2025-12-12