El Sol, con su gravedad, crea un embudo invisible donde las partículas de materia oscura no solo se acumulan, sino que ocupan niveles energéticos estrictamente definidos, como los electrones en un átomo. Resulta que, con observaciones prolongadas, parte de esta materia recupera la sincronía de sus o
arXiv:2601.00955 · 2026-01-02