Los nuevos datos de DESI sobre las oscilaciones acústicas de bariones indican la posibilidad de una evolución de la energía oscura: sus propiedades podrían cambiar con el tiempo. De ser así, la constante de Hubble H0 medida localmente disminuye en 2.5 km/s/Mpc respecto al valor en el modelo ΛCDM, y en un análisis conjunto con los datos del satélite Planck y supernovas de tipo Ia, el cambio es de 0.5–1.1 km/s/Mpc. Esto reduce parcialmente la 'tensión de Hubble' —la antigua discrepancia entre las mediciones de la velocidad de expansión del Universo—. Parece que el Universo es más complejo de lo que se suponía, y la energía oscura —su mayor enigma— podría resultar ser dinámica.
La cosmología es la música de las esferas, y la constante de Hubble alguna vez nos pareció un metrónomo fiable. Pero los datos del instrumento DESI, que estudia espectros de millones de galaxias, sugieren: el director —la energía oscura— cambia personalmente el tempo a lo largo de la sinfonía. Una energía oscura en evolución podría desplazar el ritmo local de la expansión del Universo, reduciendo la constante de Hubble —supuestamente una referencia inamovible— hasta en 2,5 km/s/Mpc.
El secreto se esconde en las oscilaciones acústicas de bariones —ondas sonoras del Universo primigenio congeladas en la distribución de la materia. Estos «sonidos fosilizados», nacidos 380 000 años después del Big Bang, nos sirven como regla para medir distancias. Pero su interpretación depende del modelo: el ΛCDM estándar supone una energía oscura inmutable, mientras que DESI ve preferencia por modelos w0wa, donde la ecuación de estado de la energía oscura cambia con el tiempo. En ese caso, las mediciones locales que usan supernovas cercanas y cefeidas requieren una corrección. El valor de H0 que el grupo de Adam Riess obtenía tradicionalmente alrededor de 73 km/s/Mpc se reduce. El análisis conjunto con la radiación de fondo de microondas (descubierta por Arno Penzias) y supernovas tipo Ia devuelve estabilidad, pero un desplazamiento de 0.5–1.1 km/s/Mpc sigue siendo perceptible —como un leve fallo en el compás.
Este resultado es más que un ajuste de cifras. Une la materia oscura, la geometría del Universo tras el Big Bang y la dinámica de su expansión. Si la energía oscura realmente evoluciona, el modelo cosmológico estándar necesitará una revisión. Quizás en la base haya campos escalares, y no una constante cosmológica estática de Einstein. Los futuros sondeos Euclid y Roman llevarán la precisión al límite, convirtiendo los indicios en certeza —o disipando la ilusión. Mientras tanto, aprendemos a escuchar el susurro de las galaxias —esos altavoces de luz que nos traen la partitura del universo desde las profundidades del tiempo.
🎯 El propio Edwin Hubble calculó la primera constante de Hubble como 500 km/s/Mpc —casi siete veces mayor que la actual. Hizo falta un siglo entero para reducir el error al uno por ciento, pero la contradicción entre el Universo temprano y el tardío nos hace pensar: ¿y si la propia «constante» no es del todo constante?