La investigación se centra en controlar la dispersión de ondas elásticas en materiales fonónicos jerárquicos. Se propone el «método de plantilla de celdas unitarias jerárquicas», un enfoque de aprendizaje automático interpretable que identifica configuraciones topológicas globales de las celdas para lograr bandas prohibidas en rangos de frecuencia objetivo. A gran escala, la banda prohibida es prácticamente independiente de las características a pequeña escala, a pesar de la cercanía de sus longitudes características, lo que garantiza la eficiencia del algoritmo jerárquico. Los patrones jerárquicos descubiertos no son ni predefinidos ni autosimilares, a diferencia de la mayoría de los análogos modernos. El método abre la posibilidad de explorar con flexibilidad nuevas regiones del espacio de diseño jerárquico y extraer estructuras mínimas efectivas para el diseño inverso en aplicaciones de múltiples frecuencias.
Los ingenieros han desarrollado un material que amortigua las vibraciones en varias frecuencias a la vez, como un pastel de hojaldre hecho de muchos tamices con diferentes aberturas. Cada capa-«tamiz» deja pasar unas vibraciones y retiene otras, funcionando de manera independiente. De forma similar al análisis espectral de la luz, donde los distintos colores se separan unos de otros, este método descompone las vibraciones complejas en componentes simples. Un programa informático, al analizar los datos, selecciona por sí solo el diseño de estos filtros, reduciendo la incertidumbre de la búsqueda y encontrando las mejores soluciones.
Los grandes detalles de la estructura no afectan el funcionamiento de los pequeños y viceversa. Los patrones obtenidos no solo son efectivos, sino también comprensibles: el programa resalta las características clave, como un maestro que ve la esencia en la pieza en bruto. Ideas similares ayudarán también en el estudio de las ondas gravitacionales, esas ondas del espacio-tiempo que también poseen frecuencias definidas. Así como el agua se calma en la calma chicha, este material elimina las vibraciones sobrantes.
Este tipo de estructuras permitirán microscopios que no teman la más mínima vibración y edificios a los que no penetre el ruido de la calle. Sorprendentemente, el algoritmo no se limita a probar opciones: explica por sí mismo qué elementos del patrón son importantes, casi como un profesor que señala el camino hacia la solución.
🎯 Los ingenieros ya utilizan principios similares para el aislamiento acústico en coches y aviones, pero trabajar con varias frecuencias simultáneamente sigue siendo un desafío complejo.
🎬 El vibranio fantástico de Marvel, capaz de absorber cualquier vibración, quizás algún día se materialice gracias a estos métodos.