Así como los patinadores sobre hielo pueden trazar patrones complejos en el hielo, tres cuerpos celestes pueden moverse en trayectorias tridimensionales cerradas. Los científicos han descubierto miles de estas órbitas, algunas de las cuales son estables. ¿Podría esto explicar por qué nuestro Sistema Solar es estable?
Tres cuerpos en el espacio bajo la acción de la gravedad normalmente bailan en desorden, como extraños en una pista de baile. Pero de vez en cuando su danza se vuelve rigurosa: la figura se cierra y se repite por siempre. Estas órbitas periódicas ya las buscaba Newton, y los científicos actuales han logrado encontrar miles.
Para dos cuerpos masivos y uno ligero, se reunieron 10 059 pasos tridimensionales. Contra todo caos, casi el 20% son estables: un empujón no rompe el ritmo — la órbita sobreviviría incluso al paso de una estrella errante. Tal estabilidad sorprendió incluso a los escépticos: se creía que los sistemas triples debían ser caóticos de nacimiento. Tres cuerpos iguales danzan en 21 corros, siguiendo una sola curva. También hay 273 dúos con solista: dos en pareja, el tercero solo, pero juntos regresan. Estas figuras se esconden en cualquier galaxia, incluso donde hay agujeros negros. Esta es la clave de por qué las estrellas triples no se dispersan: simplemente bailan un baile perfecto.
🎯 Los sistemas estables triples de estrellas son raros, pero uno de ellos — Alfa Centauri — es nuestro vecino, aunque su danza no sea tan caprichosa.
🎬 La impredecibilidad de los tres cuerpos inspiró a Liu Cixin a escribir la novela 'El problema de los tres cuerpos', donde la supervivencia de una civilización depende del caos de la danza gravitacional.