El análisis de los datos astrométricos de Gaia DR2 reveló una depresión estadísticamente significativa en la componente vertical de la velocidad de las estrellas en el disco de la Galaxia. Esta anomalía coincide espacialmente con un conjunto de perturbaciones gaseosas: un vacío de H I, una envoltura molecular CO 16.134–0.553 y un filamento vertical de H I. Todas ellas se habían interpretado previamente como huellas de una colisión con un subhalo de materia oscura. La ausencia de una fuente visible en el extremo del filamento apunta a una galaxia enana oscura o una galaxia enana ultracompacta fallida. Se han obtenido raras evidencias observacionales de un subhalo de baja masa, lo que impone restricciones al modelo ΛCDM y a la subestructura del halo de materia oscura.
Los astrónomos han encontrado en el disco de la Vía Láctea una zona donde las estrellas cambian bruscamente de velocidad, como si un núcleo invisible hubiera rodado por un campo de trigo y aplastado las espigas. Cerca, los datos de espectroscopia (descomposición de la luz) muestran nubes de hidrógeno y otros gases, aplastadas en una burbuja y un 'dedo' gigante. Al final de esta estela no hay ni una sola estrella. Por tanto, la culpable es una galaxia enana, compuesta casi en su totalidad de materia oscura, invisible al ojo. Lo más sorprendente: la colisión ocurrió hace unos 200 millones de años, pero la abolladura en el disco estelar aún es visible, como una cicatriz en el lienzo del cosmos. Ya en el siglo XX, Fritz Zwicky y Vera Rubin demostraron que sin la materia oscura las galaxias se dispersarían. La teoría moderna ΛCDM predice cientos de estas acumulaciones oscuras alrededor de las grandes galaxias, y este hallazgo ofrece una rara oportunidad para comprobar nuestras ideas sobre la masa oculta del Universo.
🎯 Si la materia oscura fuera visible, el cielo nocturno estaría cubierto de cientos de minúsculas galaxias fantasma girando alrededor de la Vía Láctea.
🎬 Las 'galaxias oscuras' recuerdan a las naves fantasma de la ciencia ficción: masivas pero invisibles.