El universo representa una obra de teatro, y el papel principal está reservado para la energía oscura. Durante mucho tiempo pareció que el actor era inmutable: la constante cosmológica (la energía del vacío que acelera la expansión del universo) marcaba un mismo tono. Pero los nuevos datos del telescopio DESI, que mide las oscilaciones acústicas bariónicas (ondas de densidad en el universo temprano), invitan a mirar con más atención. Quizás el actor cambia de máscara a lo largo de la obra.
Para entender qué ocurre, los científicos compararon varias parametrizaciones de la ecuación de estado (la relación entre presión y densidad de energía). En el análisis se incluyeron datos de DESI DR2, tres conjuntos de supernovas de tipo Ia (candelas estándar para medir distancias) y la radiación de fondo de microondas. El resultado fue inesperado: todos los modelos dinámicos prefieren el escenario Quintom-B, donde la energía oscura cruza el límite de la región fantasma. Las desviaciones respecto al modelo estándar alcanzan 3σ, pero no llegan al umbral de descubrimiento de 5σ. La curvatura del espacio sigue siendo compatible con cero, y el límite superior para la suma de las masas de los neutrinos (partículas elementales ligeras que afectan la estructura) para ΛCDM es <0.066 eV.
Antes no estaba claro si los datos de DESI DR2 realmente exigen abandonar la constante cosmológica y en qué medida las conclusiones dependen de la elección del modelo y de la inclusión de neutrinos. Ahora se ha demostrado que los modelos dinámicos, especialmente el Quintom-B, son preferibles a ΛCDM a un nivel de hasta 3σ, pero ninguno alcanza 5σ. Se obtuvieron límites superiores para la suma de las masas de los neutrinos, que dependen fuertemente del modelo de energía oscura. Esto significa que la interpretación de los datos futuros requerirá cautela.
Si las desviaciones se confirman con el aumento de precisión de DESI y otros sondeos, el modelo estándar deberá revisarse. Los posibles caminos incluyen campos escalares, gravedad modificada o interacción entre los componentes oscuros. Los resultados son importantes para planificar futuras misiones, como Euclid y Roman, y para refinar los límites sobre la masa de los neutrinos en cosmología. La obra continúa, y el actor parece preparar una nueva salida.
Si la energía oscura realmente evoluciona, en el pasado podría haberse comportado como fantasma (ω < −1), y hoy como quintaesencia (ω > −1). Esta transición se denomina cruce de la frontera fantasma y está prohibida en los modelos más simples.
En la novela «El problema de los tres cuerpos» de Liu Cixin, la energía oscura juega un papel clave en el destino del universo, aunque su naturaleza sigue siendo un misterio. Nuestros resultados resuenan con la idea de que la energía oscura podría no ser constante, sino una cantidad dinámica.