Los astrónomos han descubierto en la galaxia NGC 3627 un rastro de gas gigante, parecido a la estela de condensación de un avión. Es 40 veces más largo que ancho y se extiende por miles de años luz. Esta estrecha «estela de condensación» la dejó un objeto masivo que atravesó el disco de la galaxia — posiblemente un agujero negro o el núcleo de una galaxia enana. Ahora, estos rastros pueden convertirse en una herramienta para buscar gigantes ocultos en el cosmos.
En la galaxia NGC 3627 se ha encontrado una estela de polvo cósmico y gas, similar a la de una lancha rápida. El papel de la lancha lo desempeñó un agujero negro masivo o el núcleo de una galaxia enana, que atravesó el disco a más de 300 km/s. La estela se extiende a lo largo de 26 mil años luz, con un ancho de solo 650 años luz, como una línea de lápiz trazada a través de un campo de fútbol. El gas en su interior se mueve caóticamente, a decenas de kilómetros por segundo, lo que sugiere un evento reciente: hace apenas unos 20 millones de años.
La masa del objeto que dejó la estela probablemente superaba en millones de veces la del Sol: un gigante invisible que se delató por las ondas que provocó en el disco galáctico. Este tipo de estelas pueden detectarse con telescopios como el James Webb y ALMA, abriendo una nueva vía para encontrar cuerpos masivos ocultos.
🎯 La luz tarda 26 mil años en viajar de un extremo a otro de la estela, más que la distancia de la Tierra al centro de nuestra galaxia.