Los agujeros negros resultaron no ser simples pozos sin fondo, sino auténticas 'bibliotecas': la información que absorben cambia sus vibraciones. El parámetro de la 'carga de la memoria' permite leer el pasado del agujero a través de las ondas gravitacionales. Esto conecta el mundo cuántico con las escalas cósmicas.
🎯 En un centímetro cuadrado de la superficie de un agujero negro puede haber tanta información como la contenida en mil millones de bibliotecas.
🎬 La idea del agujero negro como almacén de información es familiar en la película 'Interstellar', donde el protagonista transmite datos a través de la singularidad.