Los rayos cósmicos poseen energías inalcanzables en la Tierra, lo que los convierte en un laboratorio natural para la gravedad cuántica. Los autores consideraron tres escenarios: el nacimiento de agujeros negros en núcleos activos de galaxias, su evaporación y la desintegración de gravitones procedentes de otras dimensiones. La restricción obtenida a partir de datos de neutrinos del blázar TXS 0506+056: escala fundamental de gravedad M_f > 0,3 TeV (a modo de comparación, el LHC opera a una energía de 13 TeV). En las colisiones de los propios rayos cósmicos en las cercanías de agujeros negros supermasivos, este límite podría elevarse hasta la inimaginable cifra de 2 PeV. El espectro único de neutrinos proveniente de agujeros negros que se evaporan será clave para la búsqueda.
Los rayos cósmicos —partículas con una energía monstruosa— viajan en la oscuridad del espacio intergaláctico. En una colisión frontal, su fuerza puede comprimirse en un agujero negro del tamaño de un átomo. No es peligroso: como una gota en una sartén caliente, ese agujero se evapora al instante, desintegrándose en un chorro de neutrinos, partículas fantasma que ni siquiera el plomo puede detener. Este proceso fue descrito por Stephen Hawking.
Los astrónomos ya han analizado neutrinos de la galaxia TXS 0506+056. Resultó que, si los agujeros negros se crean, es solo a energías donde el propio tejido del espacio-tiempo se comporta de forma extraña. Los telescopios futuros irán más allá. El misterio tiene su clave: al evaporarse, estos agujeros emiten igual número de neutrinos de todos los sabores, una anomalía que se puede identificar entre el ruido. Y si existen dimensiones adicionales, parte de los neutrinos podría sumergirse en ellas y regresar, creando destellos misteriosos en el vacío. Sería un indicio de realidades ocultas, donde deambulan las ondas gravitacionales.
🎯 Un microagujero negro con la masa de un mosquito desaparecería en 10^-27 s, liberando la energía de una tonelada de TNT, pero de forma segura: casi todo se va en neutrinos que te atravesarían sin que te des cuenta.
🎬 La idea de partículas que se escapan a otras dimensiones recuerda a la serie «Fringe», donde universos paralelos intercambiaban señales inexplicables.