El hidrógeno y la roca en el interior de un planeta, bajo presión, crean agua, hasta el 10% de la masa. Antes se pensaba que el agua en esos planetas provenía solo de cometas o migración. Ahora está claro: un planeta puede crear su propio océano sin moverse. El descubrimiento pone en duda las hipótesis previas sobre dónde buscar vida.
🎯 Un kilogramo de magma de silicato, tras reaccionar con hidrógeno, puede liberar hasta 100 gramos de agua, casi medio vaso de líquido nacido directamente en el interior del planeta.