Cada segundo, billones de neutrinos nos atraviesan. Pero en el corazón de una supernova, estas partículas fantasmales se vuelven sociables: intercambian propiedades y alcanzan el equilibrio más rápido. Una nueva simulación abre el camino para descifrar las explosiones estelares.
🎯 De la supernova de 1987, los detectores terrestres captaron apenas 25 neutrinos, pero fueron suficientes para confirmar la teoría del colapso estelar.