Imagina que dos bailarines están conectados por un tubo y parte de su energía desaparece en él. Así, las partículas entrelazadas podrían estar unidas por agujeros de gusano, por donde se fuga el campo eléctrico. Los científicos han descubierto que las mediciones precisas del átomo de hidrógeno imponen límites estrictos a esas «fugas». ¿Se ocultarán los agujeros de gusano dentro de los átomos?
Dos gotas de agua tiemblan sincronizadas porque las une una pajita. Así ocurre con las partículas entrelazadas: su unidad quizá se sostiene gracias a un agujero de gusano microscópico. Juan Maldacena y Leonard Susskind llamaron a esta idea ER=EPR: los puentes Einstein-Rosen (ER) equivalen a la paradoja Einstein-Podolsky-Rosen (EPR).
Si ese agujero de gusano existe, una partícula cargada podría perder parte de su campo eléctrico en el túnel. En el átomo más simple, el hidrógeno, esto provocaría un desplazamiento en la frecuencia de la famosa línea de 21 cm, su 'voz de radio'. El análisis espectral detectaría cambios de apenas milmillonésimas de porcentaje. Pero lo más importante: un agujero de gusano impenetrable atraparía una fracción de la carga en su interior, dejando el átomo ligeramente cargado.
Sin embargo, el hidrógeno es extraordinariamente neutro. Las mediciones dan cero con una precisión de 10⁻²¹ de la carga del electrón, como buscar un grano de arena en todas las playas de la Tierra.
Los experimentos de precisión dentro de la física convencional son valiosos porque pueden poner a prueba las hipótesis más audaces sobre la geometría del universo.
🎯 La línea de radio de 21 cm es la voz del elemento más abundante del universo. Gracias a ella, los astrónomos trazan mapas del hidrógeno invisible y rastrean la materia oscura.
🎬 En 'Interstellar', el agujero de gusano es un portal gigantesco entre estrellas; este nuevo trabajo traslada esos puentes al nivel subatómico, dentro del átomo de hidrógeno.