Las mediciones de masa del compañero invisible en el sistema J2354 (1.4–1.6 M⊙) permiten tanto una enana blanca masiva y fría como una estrella de neutrones. Para precisar la naturaleza del objeto, se realizó un modelado de la variabilidad del brillo, que incluye la modulación elipsoidal y dos manchas, frías o calientes. Los parámetros de las manchas se restringen ajustando las curvas de luz. En el escenario con manchas calientes, estas son visibles principalmente en las fases 0.25–0.5, y dicho modelo concuerda mejor con la dependencia de fase de la línea Hα. La emisión térmica de una enana blanca masiva y fría no proporciona el calentamiento local observado, a menos que se añadan mecanismos adicionales; por el contrario, una estrella de neutrones puede generarlo mediante su enérgico viento. Los resultados apuntan a que el objeto compacto en J2354 es, con alta probabilidad, una estrella de neutrones.
Una estrella a 300 años luz baila con una pareja invisible. Un lado de la estrella se calienta más que el otro, como si el bailarín invisible le soplara un viento caliente. Esta pareja es una estrella de neutrones: un rescoldo del tamaño de una ciudad, tan denso que una cucharadita de su materia pesa más que el Monte Everest. Su feroz viento de partículas, enfocado por un campo magnético un billón de veces más fuerte que el de la Tierra, crea un punto caliente brillante en la superficie que mira hacia él.
Las estrellas de neutrones se forman cuando estrellas masivas explotan como supernovas. Encontrar una cercana ayuda a rastrear antiguas explosiones que esparcieron elementos raros, como el hierro-60 en los fondos oceánicos. Los astrónomos detectaron a esta compañera oculta mediante mediciones del bamboleo de la estrella y descomponiendo su luz en un arcoíris. Al centrarse en un brillo específico del hidrógeno se reveló el punto caliente. El patrón apunta a un viento de estrella de neutrones; una enana blanca (otro cadáver estelar) no puede producir ese calentamiento sin energía extra. Predichas por primera vez por Fritz Zwicky en 1934, las estrellas de neutrones fueron descubiertas por Jocelyn Bell Burnell en 1967 como señales de radio pulsantes.
🎯 A pesar de medir solo unos 20 kilómetros de diámetro, una estrella de neutrones puede girar cientos de veces por segundo, más rápido que una licuadora de cocina.
🎬 En la novela de ciencia ficción 'El huevo del dragón', la vida evoluciona en la superficie de una estrella de neutrones bajo una gravedad aplastante.