El tenue foco rojo de TRAPPIST-1 emite tan poca luz visible que la fotosíntesis oxigénica apenas parpadea. En cambio, las bacterias con visión infrarroja conquistan el planeta. Puede que nunca surja una atmósfera de oxígeno, dejando un mundo sin animales.
🎯 En la Tierra, las bacterias púrpuras del azufre, que usan luz infrarroja, aún viven en fuentes termales; quizás así era la vida en los océanos antiguos antes de la revolución del oxígeno.