El centro de la estrella de neutrones más masiva está comprimido al máximo en todo el universo. Los científicos han determinado cuánto puede comprimirse la materia sin que la estrella colapse. Resulta que la presión no puede superar el 38,5% de la densidad de energía, como si un resorte se comprimiera casi hasta su límite, pero no del todo. ¿Y qué pasaría si se añade un poquito más? Es intrigante.
Al igual que en una habitación atestada cada persona extra aumenta bruscamente la presión en las paredes, en una estrella de neutrones el incremento de densidad provoca un aumento de la resistencia interna. Pero incluso esta resistencia tiene un techo absoluto. Los físicos lo describen mediante la relación entre presión y densidad de energía (la cantidad φ), una especie de medida de la 'terquedad' de la materia. De la teoría especial de la relatividad se deduce que φ ya no puede ser mayor que 1 (de lo contrario, las señales dentro de la estrella superarían la velocidad de la luz). Y la relatividad general, al añadir la curvatura del espacio-tiempo, aprieta aún más el límite. El ingrediente clave es la condición de estabilidad: la masa de la estrella debe crecer desde el centro hacia el borde sin discontinuidades. Con ella, φ no supera 0,385. Este número funciona para cualquier relleno concebible de la estrella, desde neutrones comunes hasta sopa de quarks. Sorprendentemente, la misma ley se aplica también al agua en un vaso, solo que allí se manifiesta en fracciones ínfimas de porcentaje, por lo que no lo percibimos.
🎯 Una cucharadita de materia de estrella de neutrones pesa tanto como el Everest.