Dos partículas se aferran la una a la otra, como montañeros encordados, y vuelan hacia la pared. ¿Chocarán y rebotarán juntas, o se romperá la cuerda? ¿De qué depende? Los físicos consideraron el caso más simple: todo ocurre en una línea recta, las partículas se atraen solo cuando están en el mismo punto, y la pared es absolutamente rígida.
Si el par se mueve lentamente, la energía del impacto es pequeña y las partículas no pueden romper su "cuerda". Rebotan en la pared como un todo, como una pelota. Los resultados para este caso coinciden con los cálculos realizados anteriormente por otros científicos: Dean Lee y Michael Pine. Para pares rápidos, la cosa es diferente: el impacto es tan fuerte que las partículas salen disparadas en direcciones opuestas. Resulta que la probabilidad de tal ruptura es inversamente proporcional al cuadrado de la velocidad del par, es decir, si la velocidad se duplica, la probabilidad de separación se reduce a la cuarta parte.
Este problema no es solo un ejercicio mental. Procesos similares ocurren cuando las moléculas chocan contra la superficie de un sólido. Comprender cuándo un par rebotará y cuándo se romperá ayuda en química y física de superficies. Además, es un hermoso ejemplo de cómo un comportamiento complejo surge de reglas simples.
En un mundo unidimensional, las partículas no pueden rodearse unas a otras: solo pueden chocar y reflejarse o atravesarse. Esto hace que el problema sea especialmente limpio para los cálculos.