
Efectos de la materia oscura en la dinámica de los agujeros negros y en las señales de ondas gravitacionales.La interacción entre agujeros negros y materia oscura se refiere a las diversas formas en que la materia oscura puede influir en el comportamiento de los agujeros negros, y viceversa. La materia oscura, que constituye aproximadamente el 27% del universo, no emite luz pero interactúa gravitacionalmente. Cuando un agujero negro está inmerso en un halo de materia oscura, esta puede afectar el espín, la masa y las ondas gravitacionales que emite durante las fusiones. Por el contrario, los agujeros negros pueden alterar la distribución de materia oscura a su alrededor, creando picos densos o zonas de agotamiento. Estas interacciones proporcionan una ventana observacional única a las propiedades de la materia oscura, que siguen siendo en gran parte desconocidas.
El estudio del efecto de la materia oscura en los agujeros negros cobró impulso en las décadas de 2000 y 2010, con la llegada de la astronomía de ondas gravitacionales y la mejora de los modelos de materia oscura. Los trabajos anteriores se centraban en los perfiles de densidad de la materia oscura alrededor de los agujeros negros, pero la conexión con las señales de ondas gravitacionales es un desarrollo reciente.
Las partículas de materia oscura que pasan cerca de un agujero negro pueden ser capturadas o dispersadas, transfiriendo energía y momento angular. Esto puede hacer que el agujero negro gire más lento o más rápido, dependiendo de la geometría. Durante las fusiones de agujeros negros, la presencia de materia oscura puede modificar la fase de inspiral, dejando una huella distintiva en la señal de onda gravitacional, como un cambio de fase o una alteración en la evolución de la frecuencia. Además, la materia oscura puede formar un 'pico' denso alrededor de un agujero negro, lo que puede afectar la sombra del agujero negro y el lenteo de la luz.
Al analizar las señales de ondas gravitacionales de fusiones de agujeros negros, los científicos pueden poner a prueba los modelos de materia oscura, por ejemplo, buscando la característica 'fricción de materia oscura' que ralentizaría el inspiral. Esto convierte a LIGO y Virgo en detectores de materia oscura.
La materia oscura puede actuar como un 'freno cósmico' en los agujeros negros en fusión, retrasando ligeramente la colisión final y alterando el chirrido de la onda gravitacional de una manera que podría ser medida.










