Por primera vez, un estudio combinó sirenas estándar (ondas gravitacionales de fusiones de estrellas de neutrones, 'faros' con brillo conocido) con lente débil y la distribución de galaxias en el cielo. El análisis conjunto arrojó una constante de Hubble H₀ = 67.9 ± 4.3 km/s/Mpc (precisión del 6.4%) y mejoró la estimación de la densidad de materia en un 22%. Es interesante que sin la información del jet de GW170817, la precisión habría caído al 9.9%. Este método híbrido abre el camino para resolver la tensión de Hubble con futuros flujos de datos.
Medir la expansión del universo es como cronometrar una carrera mientras la pista se estira. Las fusiones de estrellas de neutrones actúan como sirenas estándar: sus ondas gravitacionales resuenan con un «volumen» conocido, así que las señales más débiles implican mayor distancia.
Un nuevo estudio emparejó la sirena de la fusión GW170817 con un mapa de galaxias que traza la materia, incluyendo la materia oscura (masa invisible detectada por primera vez por Vera Rubin). El resultado: la constante de Hubble (en honor a Edwin Hubble) es de 67,9 km/s por megapársec —así que una galaxia a 3,26 millones de años luz se aleja a esa velocidad— con solo un 6,4 % de incertidumbre.
Este valor suaviza una disputa cósmica: el resplandor del universo primitivo sugiere una expansión más lenta, mientras que las estrellas en explosión cercanas apuntan a una más rápida. La nueva cifra queda entre ambas, subrayando la potencia de cruzar métodos. Sorprendentemente, las ondulaciones del espaciotiempo de GW170817 hicieron temblar nuestros detectores menos que el ancho de un protón, y aun así cronometraron el crecimiento del universo.
🎯 El término «sirena estándar» evoca a la «vela estándar», pero mientras las velas usan luz, las sirenas emplean ondas gravitacionales: un giro ingenioso a una vieja vara de medir cósmica.