En 2014, se detectó un destello brillante en la galaxia de Andrómeda, tras lo cual la estrella casi desapareció en luz visible; fue catalogada como candidata a 'supernova fallida', cuando una estrella masiva colapsa directamente en un agujero negro sin una explosión grandiosa. Nuevas observaciones con el telescopio James Webb mostraron que el objeto aún brilla intensamente en el infrarrojo medio, pero no en rayos X: esto significa que está oculto por un denso capullo de polvo, no por acreción hacia un agujero negro. La asimetría de la envoltura de polvo impide medir con precisión la luminosidad total, que podría ser mayor de lo que vemos. Esto pone en duda el diagnóstico: quizás no estamos ante una supernova fallida, sino ante las consecuencias de la fusión de dos estrellas.
Algunas estrellas se apagan como un fuego artificial defectuoso: en lugar de una explosión brillante, una nube de humo. Normalmente, una estrella masiva termina su vida con una explosión de supernova, dejando un agujero negro. Pero a veces no hay explosión: la estrella se contrae directamente en un agujero negro, casi sin ser notada.
En 2014, en la galaxia vecina Andrómeda, la estrella M31-2014-DS1 se comportó justo así: tuvo un breve destello y desapareció de la luz visible. Recientemente, el James Webb observó allí en infrarrojo y resultó que en el lugar de la estrella perdura una nube de polvo, como el hollín de una fogata. No hay radiación de rayos X, típica de un agujero negro. La cortina de polvo es irregular, con huecos, por lo que parte de la luz se filtra hacia afuera y se desconoce el brillo real del objeto.
Pero hay otro escenario: quizá no sea una muerte solitaria, sino la fusión de dos estrellas. Tal colisión también genera mucho polvo y deja una estela tenue. Así que en lugar del final de los fuegos artificiales, probablemente estamos observando una cortina de humo después de un accidente estelar.
🎯 Los astrónomos notaron las primeras estrellas «silenciosas» recién a principios de la década de 2000. Desde entonces se han encontrado menos de una decena de estos objetos, cada una vale su peso en oro.