Para mitigar la tensión en la constante de Hubble se propone un mecanismo infrarrojo basado en una pequeña desviación del equilibrio de entrelazamiento en el horizonte cosmológico aparente. El déficit de entropía con respecto al valor de Bekenstein-Hawking se parametriza mediante una carencia fraccional δ(a) que depende del factor de escala de Friedmann-Lemaître-Robertson-Walker. El déficit asociado de equipartición a la temperatura de Gibbons-Hawking genera una componente homogénea con densidad ∝ H²/G y un coeficiente c_e²(a) del orden de δ(a). Esta componente es despreciable en el Universo temprano, pero se activa cuando z ≲ 1, aumentando el ritmo de expansión en varios por ciento sin afectar la recombinación ni el horizonte acústico. Un modelo mínimo de tres parámetros para la activación de c_e²(a) conduce a un aumento de H(z), una leve supresión de fσ₈(z) y una modificación de la relación corrimiento al rojo–distancia. La comparación con conjuntos de datos a bajo corrimiento al rojo (supernovas Ia, oscilaciones acústicas bariónicas, cronómetros cósmicos, distorsiones espaciales por corrimiento al rojo) muestra que la tensión de H₀ podría ser consecuencia de un déficit tardío de información a la escala del horizonte, en lugar de una modificación del Universo temprano.
El borde visible del Universo es una pantalla holográfica que, al igual que un agujero negro, obedece las leyes descubiertas por Bekenstein y Hawking. Normalmente, la información en él se conserva, pero los cálculos muestran que si se pierden unos pocos bits, se libera energía que acelera la expansión.
Precisamente esta fuga de información puede explicar la famosa tensión de Hubble: la discrepancia en las mediciones de la velocidad de expansión del Universo. A diferencia de hipótesis anteriores, aquí no se necesita cambiar la física del Big Bang: basta con la pérdida de datos en los últimos miles de millones de años. El efecto es como un viento en contra: cuanto más rápido se expande, más fuerte es el impulso. No se trata de la energía oscura constante, sino de una que aumenta, añadiendo un pequeño porcentaje al ritmo actual. Para esta aceleración bastaría con la desaparición del horizonte de una cantidad de información equivalente a un par de fotones al año; las observaciones lo confirman.
🎯 La información que se pierde en el horizonte es aquello de lo que carece el observador para describir completamente el Universo invisible. Es sorprendente que esta carencia se comporte como auténtica energía térmica y pueda acelerar la expansión.
🎬 Como en un mundo ciberpunk, donde una fuga de datos altera el sistema, aquí la pérdida de bits en el horizonte reescribe silenciosamente el comportamiento del Universo.