Los autores sugirieron que en el horizonte del Universo visible la entropía de entrelazamiento (una medida de la conexión informativa) está ligeramente por debajo del equilibrio termodinámico. Este déficit crea una energía que se activa solo recientemente — cuando el corrimiento al rojo es menor que uno — y acelera ligeramente la expansión. El modelo conserva las etapas tempranas, pero modifica las tardías: el crecimiento de las estructuras se frena, mientras la velocidad de expansión aumenta. Curiosamente, es como si la falta de 'memoria' en el cosmos generara una dispersión adicional.
El borde visible del Universo es una pantalla holográfica que, al igual que un agujero negro, obedece las leyes descubiertas por Bekenstein y Hawking. Normalmente, la información en él se conserva, pero los cálculos muestran que si se pierden unos pocos bits, se libera energía que acelera la expansión.
Precisamente esta fuga de información puede explicar la famosa tensión de Hubble: la discrepancia en las mediciones de la velocidad de expansión del Universo. A diferencia de hipótesis anteriores, aquí no se necesita cambiar la física del Big Bang: basta con la pérdida de datos en los últimos miles de millones de años. El efecto es como un viento en contra: cuanto más rápido se expande, más fuerte es el impulso. No se trata de la energía oscura constante, sino de una que aumenta, añadiendo un pequeño porcentaje al ritmo actual. Para esta aceleración bastaría con la desaparición del horizonte de una cantidad de información equivalente a un par de fotones al año; las observaciones lo confirman.
🎯 La información que se pierde en el horizonte es aquello de lo que carece el observador para describir completamente el Universo invisible. Es sorprendente que esta carencia se comporte como auténtica energía térmica y pueda acelerar la expansión.
🎬 Como en un mundo ciberpunk, donde una fuga de datos altera el sistema, aquí la pérdida de bits en el horizonte reescribe silenciosamente el comportamiento del Universo.