Las lunas de planetas rebeldes pueden ser cálidas y húmedas durante miles de millones de años. Las fuerzas de marea las calientan desde dentro y la atmósfera de hidrógeno funciona como manta. Los científicos creen que incluso podría ensamblarse ARN, el ingrediente clave de la vida. La oscuridad no es un obstáculo para lo vivo.
🎯 La «piel» de hidrógeno de esa luna puede pesar tanto como varios océanos terrestres, pero permanecer transparente: en la superficie hay un crepúsculo eterno, pero hace calor.