El telescopio Kepler encontró cientos de planetas océano: del tamaño de Neptuno pero casi enteramente de agua. Es curioso que cuando su radio supera tres veces el terrestre, esos mundos 'desaparecen' de repente, como un río que se despeña en una cascada. Este corte indica que los planetas grandes no pueden prescindir de un mullido edredón de hidrógeno y helio.
🎯 En los planetas acuáticos, el agua se convierte en hielo caliente por la increíble presión: una sustancia sólida pero ardiente. Así que los océanos pueden ser líquidos en la superficie y helados en las profundidades al mismo tiempo.
🎬 En 'Interstellar', los héroes visitan el planeta Miller, cubierto por un océano poco profundo. Sin embargo, los auténticos mundos acuáticos son más bien gotas gigantes sin superficie sólida, mucho más profundos que cualquier mar terrestre.