Los costes energéticos se están convirtiendo en una barrera crítica para la integración de dispositivos cuánticos en la infraestructura informática global, especialmente en arquitecturas fotónicas, donde se consideraba necesaria la alta coherencia de los láseres para preparar estados cuánticos. Se ha demostrado que la luz solar natural e incoherente puede generar con éxito pares de fotones entrelazados en polarización mediante la dispersión paramétrica espontánea. Se registró una concurrencia de 0,905±0,053 y una fidelidad de reproducción del estado de Bell de 0,939±0,027. El sistema viola la desigualdad de Bell con un parámetro S=2,5408±0,2171, superando el límite clásico de 2, con tasas de generación comparables a las de los esquemas láser. Estos resultados abren el camino hacia aplicaciones cuánticas ecológicas en condiciones de recursos limitados, como las misiones interplanetarias.
La luz solar es un torrente impetuoso que lleva pares inseparables de gotas. Así se ve el entrelazamiento cuántico: dos partículas están tan unidas que la vibración de una resuena instantáneamente en la otra. Antes, para crear estos pares se necesitaba un «remanso tranquilo»: un rayo láser perfectamente ajustado. Pero los científicos tomaron luz solar común luz solar (la misma que viaja hacia nosotros a la velocidad de la luz) y la pasaron por un cristal divisor que, como una rueda de molino, dividió el flujo en pares de partículas entrelazadas.
Los sensores de luz de fotometría mostraron una sincronía casi perfecta. La prueba clásica, propuesta por Bell y perfeccionada por Aspect y Zeilinger, confirmó un comportamiento genuinamente cuántico, sin indicios de trucos clásicos. El torrente salvaje funciona igual de bien que el remanso tranquilo.
Sorpresa: para esto solo hace falta una gota del torrente. El Sol emite cada segundo miles de millones de veces más luz de la que necesitan todas las redes cuánticas. Un rover marciano podría entrelazar partículas al atardecer, sin láseres. Esto encaja en la visión cuántica del mundo y promete comunicaciones cuánticas baratas.
🎯 El Sol emite cada segundo miles de millones de veces más luz de la que necesitan para funcionar todas las redes cuánticas existentes.
🎬 Como en los libros de ciencia ficción: tal vez una colonia marciana intercambie algún día señales entrelazadas con la Tierra utilizando solo la luz del día.