Montañas comunes pueden transformar un planeta helado en un oasis floreciente. En mundos que siempre muestran una misma cara a su estrella, el relieve rompe los vientos y envía humedad a la noche eterna, donde crea nubes que actúan como manta. Esto basta para derretir cualquier hielo.
🎯 En la Tierra, las cordilleras generan ondas de aire que provocan sequía en un lado y lluvias torrenciales en el otro. Pero en los exoplanetas, este mismo mecanismo puede derretir un mundo helado por completo.