El Sol no es una esfera tranquila. En su interior no dejan de viajar ondas, como en una campana después del golpe. Esas oscilaciones afloran a la superficie y delatan lo que ocurre en la cara oculta, invisible. Los astrónomos llevan tiempo sabiendo «escuchar» ese tañido y localizar grandes grupos de manchas. Pero hasta ahora no podían decir lo más importante: dónde está el polo magnético norte de una mancha y dónde el sur.
El nuevo trabajo propone una forma de arreglarlo. Se toma un mapa de la cara oculta obtenido con ondas sísmicas (un mapa heliosísmico). En él, una región activa aparece como un par de manchas: una brillante y otra oscura. Resulta que, si se observa cómo cambia la señal a lo largo del este y del oeste, se pueden separar esos dos componentes. Y entonces entra en juego la ley de Hale: en cada ciclo de actividad solar, la mancha principal del grupo tiene una polaridad, y la mancha de cola, la opuesta. Sabiendo en qué ciclo estamos, colocamos los polos correctamente.
Así se obtiene un mapa magnético de la cara oculta, casi como uno normal, pero construido a partir del temblor de la superficie solar. Se puede unir con el mapa de la cara visible y obtener un retrato completo del campo magnético de todo el Sol. Esto es necesario para los modelos del viento solar y los pronósticos del clima espacial: si en la cara oculta se está gestando una tormenta, lo sabremos con antelación, y no cuando salga por el borde.
La campana solar sigue tañendo. Ahora su sonido no solo dice dónde están las manchas, sino también cómo están magnetizadas.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2603.02614
Understanding and monitoring solar active regions is essential for operational space-weather forecasting and improved solar dynamo modeling. This requires comprehensive 360-degree observations of the Sun. While space-weather forecasting has long relied successfully on high-quality observations of the Earth-facing hemisphere, a critical gap remains due to the lack of direct, continuous magnetic field measurements of far-side active regions, particularly magnetic field strength, polarity configurations, and related parameters. We present a methodology for inferring magnetic field distributions of active regions in helioseismic maps of the far hemisphere. The analysis focuses on identifying the magnetic polarities of opposing components of a helioseismic signature and applying stable, continuous polarity assignment to large-scale magnetic structures derived from such maps. These helioseismic signatures reliably resolve strong active regions, especially those that later appear as major rotation regions when they rotate into Earth view. Polarity boundaries are identified by analyzing the bimodal longitudinal variance profile of the seismic signal within each region, after which Hales law is applied to establish east-west ordering consistent with the solar cycle. The method produces polarity-resolved far-side magnetograms suitable for integration with near-side observations, enabling construction of full-Sun magnetic boundary conditions for coronal and solar wind modeling and providing a critical step toward improved heliospheric simulations and operational forecasting.
La ley de Hale lleva funcionando más de cien años: en cada ciclo de 11 años, las manchas principales de los grupos de un mismo hemisferio tienen la misma polaridad, y en el ciclo siguiente cambia a la opuesta.