Porcentaje de polarización de rayos X medido en diferentes niveles de energía para caracterizar la birrefringencia del vacío.La medición de la polarización es la determinación experimental de la orientación y el grado de alineación de las oscilaciones del campo eléctrico en una onda de luz. En el contexto de los rayos X, esto implica medir el porcentaje de fotones cuyos vectores de campo eléctrico apuntan en una dirección preferente. La técnica es crucial para sondear la física fundamental, como la birrefringencia del vacío, un fenómeno de la electrodinámica cuántica donde el espacio vacío se vuelve ligeramente anisótropo (dependiente de la dirección) en presencia de un campo magnético intenso, haciendo que los rayos X de diferentes polarizaciones viajen a velocidades ligeramente distintas.
El concepto de medir la polarización de la luz se remonta a Étienne-Louis Malus en 1808, pero la polarimetría de rayos X solo maduró a finales del siglo XX con el desarrollo de detectores sensibles y fuentes de sincrotrón. La aplicación específica a la birrefringencia del vacío se propuso en la década de 1970 y se probó experimentalmente por primera vez en la década de 2010.
Una medición típica de polarización de rayos X utiliza un polarizador (por ejemplo, un cristal o un espejo multicapa) que transmite solo fotones con una orientación de polarización específica. Al rotar el polarizador y registrar la intensidad de los rayos X transmitidos en función del ángulo, se pueden derivar los parámetros de Stokes, que describen completamente el estado de polarización. Para los estudios de birrefringencia del vacío, el haz de rayos X se hace pasar a través de una región de campo magnético intenso, y el cambio en el porcentaje de polarización en diferentes niveles de energía se compara con las predicciones teóricas.
Se utiliza en astrofísica para estudiar los campos magnéticos alrededor de agujeros negros y estrellas de neutrones, y en pruebas de laboratorio de la electrodinámica cuántica.
La primera detección de birrefringencia del vacío con rayos X se informó en 2023 utilizando el láser europeo de electrones libres de rayos X, confirmando una predicción hecha hace más de 80 años.











