Uso de mediciones de luz polarizada desde satélites o lidar para distinguir materiales como agua, hielo o sal.La teledetección polarimétrica es una técnica que mide el estado de polarización de la luz reflejada o emitida por una superficie o atmósfera, en lugar de solo su intensidad. Esta información adicional revela propiedades físicas invisibles en imágenes ordinarias, como la rugosidad de una superficie, la forma de las partículas de aerosol o la fase del agua (líquida frente a hielo). Se utiliza ampliamente en satélites de observación de la Tierra y misiones planetarias para cartografiar minerales, monitorear propiedades de las nubes y estudiar la composición atmosférica.
La técnica se remonta al siglo XIX con observaciones de luz polarizada del cielo, pero la teledetección moderna comenzó en la década de 1970 con instrumentos satelitales como el SMMR. La aplicación específica para distinguir la fase de las nubes mediante lidar se desarrolló a finales del siglo XX.
La luz se polariza cuando se dispersa en superficies o partículas, y el grado y ángulo de polarización dependen del índice de refracción, la forma y la orientación del material. Un sensor polarimétrico mide la intensidad de la luz a través de múltiples filtros polarizadores en diferentes ángulos. Al comparar estas mediciones, se derivan los parámetros de Stokes, que describen completamente el estado de polarización. Luego, algoritmos invierten estos parámetros para inferir las propiedades de la escena observada.
Se utiliza en misiones satelitales como PACE de la NASA y EarthCARE de la ESA para monitorear el color del océano, las nubes y los aerosoles, y en sistemas lidar para distinguir gotas de agua de cristales de hielo en las nubes.
Las abejas usan la luz polarizada para navegar, y la teledetección polarimétrica otorga a los satélites esencialmente la misma capacidad de 'ver' los patrones de polarización invisibles en el cielo.















