Las ondas de radio que oscilan menos de una vez por segundo atraviesan la tierra y el agua casi sin pérdidas. Estas señales se usan para comunicarse con submarinos y para buscar minerales. Pero una antena convencional para ellas necesitaría cientos de metros de largo, y su sensibilidad deja mucho que desear. Los físicos propusieron sustituir la antena por una nube de átomos de rubidio en una ampolla de vidrio.
Los átomos de rubidio pueden sentir el campo eléctrico: este altera ligeramente sus niveles internos de energía. Un rayo láser ilumina los átomos, y el cambio en la absorción de luz revela el campo. El problema es que el vidrio de la ampolla apantalla las oscilaciones lentas, igual que una malla metálica no deja pasar las ondas largas. Los investigadores recubrieron las paredes de la ampolla con una capa fina de parafina. Los átomos, al chocar con la parafina, no pierden sensibilidad, y el campo penetra casi sin distorsión.
Para extraer la señal débil del ruido, los físicos añadieron un campo modulador adicional y un detector síncrono — es como sintonizar una radio en la emisora deseada, solo que en lugar de un mando se usa una oscilación auxiliar. El resultado: el sensor funcionó en el rango de 0,5 hercios a 10 kilohercios. A 1 hercio, la sensibilidad fue de 819 microvoltios por centímetro por raíz de hercio — esto significa que ya se puede detectar un campo más débil que el de una pila a un brazo de distancia.
Este sensor no necesita electrodos metálicos y trabaja a temperatura ambiente. Se puede fabricar del tamaño de una caja de cerillas. En el futuro, estos dispositivos podrían ayudar a escuchar el «pulso» de la Tierra: las lentas oscilaciones eléctricas causadas por el movimiento del magma, las mareas o las tormentas más allá del horizonte.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2603.13827
Rydberg-atom electric field sensing has shown great potential from near-DC to THz with state-of-the-art measurement metrics realized in sensitivity, phase extraction, multi-band receptivity, etc. While Rydberg-atom sensors have shown exceptional performance in the GHz regime, low-frequency operation has remained challenging because of electric-field-screening in conventional vapor cells, which suppresses externally applied fields. We overcome this limitation by combining auxiliary modulation and lock-in detection with a paraffin-coated vapor cell, and demonstrate an electrode-free, wideband method for sensing frequencies, ranging from 0.5 Hz to 10 kHz. Our work extends Rydberg-atom sensor range to VLF, ULF, SLF, ELF and sub-ELF frequency bands. In our method, high state-of-the-art sensitivities have been achieved - 819 $$\mu$$V/cm/$$\sqrt{\text{Hz}}$$ for 1 Hz, 33 $$\mu$$V/cm/$$\sqrt{\text{Hz}}$$ for 10 Hz, 10 $$\mu$$V/cm/$$\sqrt{\text{Hz}}$$ for 100 Hz and 2 $$\mu$$V/cm/$$\sqrt{\text{Hz}}$$ for 1 kHz.
La frecuencia de 0,5 hercios es una oscilación cada dos segundos. Estas ondas serían más largas que la distancia de la Tierra a la Luna si se propagaran en el vacío.
En la serie «The Expanse», las bases submarinas se comunican con naves en órbita mediante ondas ultralargas — ahora ese canal podría caber en el bolsillo.